lunes, 27 de junio de 2022

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La Casa de Colón cuenta con el mismo sistema de climatización que la Capilla Sixtina

  • El proyecto, en el que la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario ha invertido 630.000 euros, se presenta el día 8 de junio, a las 19:00 horas, con una mesa redonda y la proyección de un vídeo.
  • El Servicio de Museos lleva una década acometiendo la reforma integral de las instalaciones insulares para lograr un considerable ahorro energético y cumplir con las exigencias de la Agenda 2030

 

 

 

Las salas de exposición de la Casa de Colón ya están a la altura de uno de los recintos más visitados del mundo, la Capilla Sixtina, al menos en lo que a eficiencia energética se refiere. Las personas que visitan los enclaves y las valiosas colecciones que acogen ambos lugares históricos disfrutan del mismo sistema de climatización, con tecnología punta y máximo respeto al medio ambiente y al valor de los inmuebles que los acogen. Con motivo de la celebración del Día Internacional del Medio Ambiente, la Consejería de Cultura que dirige Guacimara Medina presenta el nuevo proyecto de climatización de la sede colombina, una ambiciosa apuesta, promovida por el Servicio de Museos, en la que el Cabildo grancanario ha invertido 630.000 euros.

 

La puesta de largo de la novedosa iniciativa se llevará a cabo en el transcurso de una mesa redonda sobre la sostenibilidad de los museos. La cita es en la Casa de Colón el día 8 de junio, a las 19:00 horas, con entrada libre. La consejera de Cultura, Guacimara Medina, será la encargada de presidir el coloquio en el que participan Loreto del Valle López, antigua directora regional y actual responsable de proyectos europeos de la empresa Carrier; Emilio Pellejero Silva, ingeniero y director de la obra; Elena Acosta Guerrero, directora de la Casa de Colón, y Alicia Bolaños Naranjo, jefa del Servicio de Museos y promotora del proyecto de climatización.

 

La presentación tiene por objeto la necesidad de debatir acerca de la promoción de la sostenibilidad en los museos por medio de obras que cuidan las colecciones y el comportamiento energético del edificio. El proyecto de climatización de la Casa de Colón es, en este sentido, referencia de buenas prácticas en relación con la agenda 2030 de objetivos de desarrollo sostenible. La ejecución, a cargo de la empresa Ingemont Tecnologías S.A., se extendió por un periodo de ocho meses, necesarios para acometer las obras con las peculiaridades que conlleva un edificio tan singular como la Casa de Colón.

 

El acto de presentación incluye también la proyección de un vídeo en el que se explican con detalle las dificultades para acometer una instalación de la envergadura del nuevo sistema de climatización, diseñado por la empresa ‘Carrier Global Corporation’, el principal proveedor mundial de soluciones sostenibles e inteligentes para la construcción y la cadena de frío.

 

 

Una solución innovadora

 

La Casa de Colón cerró 2021 con una asistencia de 73.815 visitantes y usuarios, casi un 35% más que en 2020, cuando se contabilizaron 54.831 personas. Aunque la cifra aún está alejada de los datos prepandémicos, es cierto que la instalación museística acoge a un número cada vez mayor de visitantes, que traen consigo calor, humedad, polvo y CO2. Ante el riesgo de que las obras expuestas sufriesen daños graves, el Servicio de Museos que dirige Alicia Bolaños Naranjo se dispuso a buscar soluciones innovadoras y respetuosas con el medio ambiente. La solución propuesta consigue además que las colecciones también puedan sentirse más seguras con el control que garantiza esta innovadora tecnología.

 

Sin embargo, encontrar el proyecto adecuado para un edificio con las características de la Casa de Colón no fue una tarea sencilla. Ramón Gil, conservador del museo, lo sabe bien. “Estamos en la Casa de Colón. Es un museo enclavado en el casco histórico de Vegueta. El solar donde se ubica fue la casa de los gobernadores de la isla. Ha hecho que sea un icono de la ciudad de primer orden. De ahí la importancia que tiene un proyecto como este a la hora de no desvirtuar lo que los visitantes esperan ver”.

 

Efectivamente, como apunta Elena Acosta, directora de la Casa de Colón, “las colecciones son el alma de un museo. Hemos tenido que ir adaptándonos a nuevas necesidades devenidas de los proyectos de conservación y de mantenimiento de nuestro patrimonio”.

 

 

La conservación, prioridad máxima

 

El objetivo de este proyecto era diseñar un sistema de climatización que protegiera a las obras de arte y que quedara integrado en un edificio tan singular. Emilio Pellejero, director de proyectos de ‘No off Estudio’, destaca las dificultades técnicas de la iniciativa. “Buscamos un sistema de alta tecnología que permitiese el ahorro energético y bajas emisiones de CO2. El principal condicionante a tener en cuenta lo constituyen las condiciones de conservación de las obras expuestas. Para ello, deben mantenerse, en todo momento, las condiciones idóneas de humedad y temperatura”, explica el experto.

 

La humedad relativa es el parámetro más importante. Debe mantenerse en todo momento al 60% para evitar la aparición de moho. La temperatura debe tender a ser baja, a fin de ralentizar los procesos químicos que pudieran tener lugar. Pero, por otro lado, el ambiente al que esté expuesta la obra debe ser estable, evitando variaciones bruscas en las condiciones de humedad y temperatura que puedan ocasionar la aparición de tensiones en el material y dar lugar al deterioro de la pieza.

 

 

El arte de lo invisible

 

Además de conseguir los objetivos expuestos, el sistema tiene que percibirse lo menos posible, tanto a nivel visual como auditivo. La clave, en este caso, es realizar una distribución del aire homogénea, acondicionando el volumen de aire de la sala en su integridad. José Fernando Aguiar, ingeniero responsable de la seguridad y salud de la obra, explica la complicada tecnología y su mínima invasión en el patrimonio. “Introduciendo el aire en las condiciones adecuadas a baja velocidad conseguimos que el aire de impulsión desplace el aire interior hacia la zona de extracción. Para ello, se han utilizado difusores lineales, dispuestos transversalmente y totalmente integrados en el artesonado del falso techo”.

 

De esta manera, se ha conseguido dotar a la Casa de Colón de un sistema moderno y eficaz, que satisface las necesidades de conservación de las obras de arte y que, a la vez, es respetuoso con el edificio que las alberga y sus visitantes.

 

 

Control de humedad y temperatura

 

El sistema diseñado consta de una central de producción, compuesta por una enfriadora y una bomba de calor que se encargan de producir el agua fría y caliente para el funcionamiento de la instalación. Son equipos que reducen su nivel sonoro para adaptarse al emblemático entorno. El sistema incluye, además, unidades de tratamiento de aire que acondicionan las salas de exposición, incorporando el caudal de ventilación necesario y filtrándolo para minimizar los agentes contaminantes, tanto interiores como exteriores.

 

Loreto del Valle, actual responsable de proyectos europeos de la empresa Carrier, asegura que el diseño de este sistema “garantiza el mantenimiento de las condiciones de humedad y temperatura de forma precisa en cada momento, protegiendo así las obras expuestas”.

 

 

Cumpliendo los retos de la Agenda 2030

 

Alicia Bolaños, jefa del Servicio de Museos del Cabildo de Gran Canaria, destaca los resultados de las actuaciones realizadas en las instalaciones museísticas insulares a lo largo de la última década, a través de un ambicioso plan de reforma integral que el Servicio planea culminar en 2024. “El uso de las energías renovables y el análisis de la eficiencia de los recursos suponen unos resultados que manifiestan una reducción, no solo económica en el gasto de la luz, de la conservación y de la restauración, sino también, y, sobre todo, de las emisiones de C02”.

 

Pero, en paralelo, los resultados también suponen, en opinión de Bolaños, “un incremento en el grado de satisfacción de los y las visitantes, puesto que la experiencia en el recorrido se mejora considerablemente, al igual que el grado de comprensión de las colecciones por parte de los visitantes. En definitiva, la ejecución de una buena obra con responsabilidad y con celo en el bien a cuidar supone también una obra de arte”, asegura la responsable del servicio insular de museos.

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