jueves, 15 de abril de 2021

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Presentación Suárez, un ferviente coleccionista canario que rechazó una fortuna para que su colección de autógrafos se quedara en Gran Canaria

  • El Cabildo grancanario compró en 1999 el fondo documental conformado por alrededor de 11.000 autógrafos, libros, cartas, caricaturas y fotografías, que en su mayor parte está depositado en la Casa-Museo León y Castillo de Telde

 

  • El centro museístico expone hasta el 28 de febrero una muestra de 16 caricaturas y viñetas de la primera mitad del siglo XX de esta colección

 

 

 

Presentación Suárez de la Vega (1883-1967) fue un ferviente coleccionista canario que durante la primera mitad del siglo XX reunió miles de autógrafos de personajes de fama mundial como actores, cantantes, políticos, católicos, militares, reyes, científicos o escritores, que estamparon su firma en alguna misiva o en fotos que él mismo les enviaba, y que rechazó a mediados del pasado siglo una fortuna de 20 millones de pesetas (120.000 euros actuales) que le ofreció un estadounidense por su colección porque quería que todo lo que atesoraba se quedara en Gran Canaria.

 

En más de 60 años logró aglutinar alrededor de 11.000 objetos entre autógrafos como los de Einstein o Mussolini, manuscritos, caricaturas y viñetas, cartas, tarjetas de visita, recortes de periódicos o fotos de personalidades de casi todo el mundo desde principios de 1900, además de retratos, dibujos y libros de temas canarios y literatura, muchos de ellos dedicados, siguiendo quizás la costumbre de coleccionar textos manuscritos y dedicados de personajes relevantes, con un carácter conmemorativo y de recopilación. Todo este valioso fondo está depositado actualmente en la Casa-Museo León y Castillo de Telde.

 

Suárez era una persona de complexión delgada, con gafas redondeadas, modesto y humano en el trato que desde muy joven se sintió atraído por los libros, que devoraba con pasión, adquiriendo unos conocimientos culturales envidiables. Él mismo confesó que en su vida no había hecho otra cosa que leer.  Este aprecio por la cultura fue lo que le indujo, con casi 18 años, a comenzar una afición por coleccionar tarjetas postales y posteriormente continuó con la correspondencia cotidiana, de la que le atraían los autógrafos.

 

Poco a poco, en los ratos libres que le dejó una familia numerosa formada por 10 hijos y su trabajo primero como funcionario de correos durante más de treinta años, luego como conserje del Cabildo de Gran Canaria y agente de aduanas, fue aumentando con tenacidad la colección de autógrafos, que comenzó con Benito Pérez Galdós, y que conservó en álbumes temáticos de forma metódica, explica Ismael Santana, técnico de la Casa-Museo León y Castillo. 

 

Entre esas relevantes firmas que guardaba en álbumes están la de Gregorio Marañón, Pío Baroja, Agustín Millares Carló, Estrellita Castro, Celia Gámez, Enrico Caruso, Charles Chaplin o el actor español que triunfó en Hollywood, Antonio Moreno. Su colección abarca a presidentes como Woodrow Wilson o Raymond Poincaré, e incluye a Guillermo II de Alemania, el rey Alfonso XIII, Benito Mussolini, el emperador Hirohito o María Cristina.

 

Fue un asiduo visitante del Teatro Pérez Galdós y del Puerto de La Luz, incluso de madrugada, para solicitar una firma a personalidades que llegaban a la isla, haciendo incluso de guía improvisado de la ciudad. La lectura constante de periódicos y revistas, así como los lazos cercanos con la Sociedad Científica El Museo Canario, el Diario de Las Palmas, el Puerto de La Luz y de personalidades del mundo de la cultura como Tomás Morales, Domingo Rivero, José Hurtado de Mendoza, Enrique García Álvarez, Unamuno, Galdós, Prudencio Morales o Francisco González Díaz, entre otros muchos, le brindó información para enviar miles de cartas solicitando autógrafos. 

 

Él mismo realizaba una lista previa de personajes relevantes de cualquier parte del mundo para, posteriormente, enviar una carta por correo ordinario, que incluía una petición escrita o un impreso, una cartulina para la firma y un sobre franqueado cuando el personaje era español, detalla Santana.

 

Las cartas las recibía no sólo en sus domicilios del barrio de San Roque o Schaman, sino también en la redacción del Diario de Las Palmas o el Museo Canario. Al recibir contestación favorable, Suárez de la Vega insertaba el autógrafo en el álbum establecido y en su reverso adjuntaba una reseña a lápiz o recorte periodístico del personaje en cuestión.

 

 

Una habitación vedada

 

La extensa familia de Suárez está formada por 24 nietos y 40 bisnietos, explica uno de los nietos mayores, Francisco Santana, quien vivió en la casa de su abuelo los primeros 15 años de su vida. Al igual que Pino y Nereida, otras dos nietas, Francisco recuerda que la habitación en la que atesoraba todos los objetos y cuyas paredes estaban repletas de cuadros de fotos autografiadas estaba prohibido entrar. Presentación solo les permitía ver en muy pocas ocasiones lo que guardaba en este espacio, en el que pasaba la mayor parte del día, especialmente tras su jubilación.

 

Recuerdan de él que era un hombre meticuloso e intachable, que planchaba los billetes de pesetas y lustraba las monedas de 1 peseta, que les regalaba cada vez que le visitaban. También recuerdan como una anécdota que no quiso que todo lo que había reunido durante más de 60 años se marchara de Gran Canaria, por lo que no aceptó una cuantiosa oferta para la época, con el deseo de crear un museo de autógrafos en su isla. Por eso, sus descendientes están encantados de que la Casa-Museo León y Castillo exhiba y guarde sus objetos, ya históricos.

 

Este valioso fondo documental de Presentación Suárez, que permite hacer un repaso de la historia mundial del pasado siglo, fue depositado por la familia Suárez Rodríguez en 1975 en la Casa de Colón, cuya acta estipula que había 89 dibujos, 16 álbumes de fotografías, postales y pequeños dibujos, 160 fotos enmarcadas con autógrafos y dedicatorias, 14 cajas con sobres de correspondencia de todo el mundo, así como tarjetas y recortes de periódicos, además de una caja pequeña con objetos personales del coleccionista, entre ellos una pluma estilográfica.

 

Finalmente, este fondo fue adquirido en 1999 por el Cabildo de Gran Canaria y la mayor parte de este legado fue depositado en la Casa Museo de Telde, donde ya se han catalogado 80 caricaturas y viñetas, además de más de 2.800 autógrafos. Otra pequeña parte de estos fondos están también distribuidos en la Casa de Colón y en la Biblioteca Insular.

 

 

Caricaturas de ‘Cho Juaá’, Luis Bagaría y Francisco González Padrón, en una muestra

 

Gracias a los trabajos de catalogación de la Casa-Museo León y Castillo de Telde, los amantes de las caricaturas y viñetas puedan disfrutar en este centro museístico de una exposición de dibujos de Eduardo Eduardo Millares Sall ‘Cho Juaá’ y del célebre periodista gráfico catalán Luis Bagaría, que hacen un repaso humorístico de la realidad de la primera mitad del siglo XX.

 

Esta muestra, comisariada por Ismael Santana, reúne 16 viñetas y dibujos satíricos de personajes que estuvieron de actualidad en Gran Canaria en el pasado siglo y que atesoraba Suárez de la Vega. En ella pueden disfrutarse caricaturas de Suárez realizadas por Eladio Moreno Durán, Alberto Manrique de Lara, Francisco González Padrón y Manuel Barrera ‘Pili’, además de ‘Cho Juaá, con la firma ‘Sall’.

 

De González Padrón también hay otra caricatura del cónsul de Grecia sobre la península de La Isleta observando con un catalejo los planetas, en la que se puede leer «Ylustre Cónsul de Grecia gran patriota y su valioso y misterioso pergamino egipcio», a ella se suma otra que representa a Julián Torón Navarro, concejal del Ayuntamiento de Las Palmas, transportando un banco mientras a su alrededor diversos personajes elogian su labor.

 

González Padrón también dibujó a Sir Clifford J. Cory Bart, propietario de la Compañía Británica Cory Brothers, sobre dos tanques de aceites pesados para suministro de buques en el Puerto de La Luz, y al poeta teldense Montiano Placeres Torón sosteniendo un escrito en una de sus manos mientras que con la otra señala a una estrella fugaz, mostrando su ciudad, Telde. De Montiano Placeres también hay otra caricatura realizada por Antonio Mesa.

 

Además de estas caricaturas, está expuesta la viñeta ‘Mirando al árbol’ de Luis Bagaría (Barcelona, 1882-La Habana, 1940), uno de los principales caricaturistas españoles de la primera mitad del siglo XX, que publicó sus dibujos en la prensa catalana y madrileña, y fue una de las principales firmas de la revista España y el diario El Sol, además de dibujar para La Vanguardia. Esta obra gráfica se entremezcla con los de sátira social, habitual en los trabajos humorísticos de José Medal Torrado o Luis Sánchez Brito.

 

La exposición puede visitarse de martes a domingos de 10:00 a 18:00 horas hasta el 28 de febrero y está complementada por un taller de caricaturas e ilustración dirigido por el artista Néstor Dámaso del Pino, que se celebrarán los sábados 6, 13, 20 y 27 de febrero, de 11:00 a 13:00 horas.

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